Qué ley se aplica a una herencia entre España y Portugal
Desde el 17 de agosto de 2015 se aplica en ambos países el Reglamento (UE) 650/2012, el llamado Reglamento de sucesiones. Su regla general es sencilla: toda la sucesión se rige por la ley del Estado donde el fallecido tenía su residencia habitual en el momento del fallecimiento, sea cual sea la situación de los bienes. Un portugués que vivía en Málaga y muere allí verá su herencia regida, en principio, por la ley española; un español que residía en Oporto, por la portuguesa.
La excepción importante es la elección de ley: quien lo desee puede indicar en su testamento que su sucesión se rija por la ley de su nacionalidad. Para un portugués residente en España, eso permite mantener la ley portuguesa si así lo dispuso. Si el testamento no dice nada, vale la regla de la residencia habitual.
Documentos portugueses habituales en una sucesión
La lista exacta depende del caso y de lo que exija cada notaría, registro u oficina tributaria, pero lo normal es encontrarse con estos documentos:
- Certidão de óbito: certificado de defunción emitido por la Conservatória do Registo Civil. Si el fallecimiento ocurrió en Portugal, es el punto de partida. Tenemos una página específica sobre la traducción de certificados de defunción.
- Testamento, normalmente otorgado ante notario portugués, y la certificación que acredita si existen otros testamentos o disposiciones anteriores (el registo central de testamentos portugués, equivalente a nuestro Registro General de Actos de Última Voluntad). Conviene pedirla porque en España el notario consultará el registro español, pero no el portugués.
- Habilitação de herdeiros: documento notarial o registral portugués que identifica a los herederos y sus cuotas, sobre todo cuando no hay testamento. Es el equivalente funcional de la declaración de herederos o del acta de notoriedad españolas, aunque no son idénticos.
- Escritura de partilha (partición) o de aceptación de herencia, si ya se formalizó en Portugal. En una partilha con inmuebles, suele acompañarse de certidões del registo predial y de la caderneta predial o la inscrição matricial.
- Certidões de nascimento y de casamento que acrediten el parentesco o el régimen económico matrimonial del causante; consulta la guía de la certidão de nascimento y la de matrimonio.
- Poderes otorgados por algún heredero que no pueda desplazarse (traducción de poderes notariales).
En sentido contrario, si el causante era español y hay herederos o bienes en Portugal, el flujo es el mismo: certificado de defunción, certificado de últimas voluntades, testamento y escritura de partición se traducen al portugués para presentarlos ante un notario, la conservatória del registo predial o la Autoridade Tributária.
Qué documentos necesitan traducción jurada y cuáles apostilla
Si un documento portugués va a presentarse ante un notario, el Registro de la Propiedad o la Agencia Tributaria española y está redactado en portugués, lo habitual es presentarlo con traducción jurada al español. Traducimos el documento completo: encabezados, sellos, menciones al margen, fórmulas notariales y cualquier anotación posterior.
En cuanto a la apostilla, entre España y Portugal rige el Reglamento (UE) 2016/1191, que exime de apostilla y legalización a ciertos documentos públicos de los dos Estados, entre ellos los de defunción, nacimiento, matrimonio o filiación y los relativos a la propiedad inmobiliaria. Lo explicamos en este artículo sobre la exención. Sin embargo, esa exención no se extiende a todo: un poder o un documento que no esté en la lista puede seguir sujeto a las reglas generales. Ante la duda, confirma con el notario o el organismo receptor qué piden exactamente.
El Reglamento prevé además formularios estándar multilingües que evitan traducir parte del contenido, pero no sustituyen a la traducción de las partes que no cubren, y muchas notarías prefieren trabajar con la traducción completa del documento. Si hay que apostillar algo (por ejemplo, un documento de otro país o un poder no cubierto), se hace antes de traducir; te lo contamos en los errores más comunes al encargar una traducción jurada.
El Certificado Sucesorio Europeo: para qué sirve
El Reglamento 650/2012 creó el Certificado Sucesorio Europeo (CSE), un documento uniforme que permite a herederos, legatarios, ejecutores testamentarios o administradores de la herencia acreditar su condición y sus derechos en otro Estado miembro sin trámites de reconocimiento adicionales. Se expide en el Estado cuya autoridad es competente para la sucesión, en un formulario multilingüe que está disponible en el Portal Europeo de e-Justicia.
Puede ser útil, por ejemplo, para que un heredero residente en España acredite sus derechos sobre una cuenta bancaria o un inmueble en Portugal, o a la inversa. No es obligatorio: dependiendo del caso y de la entidad ante la que se actúe, bastará con la documentación nacional. Además, no sustituye por sí solo al pago de impuestos ni a la inscripción registral. Si quien lo expide, o el destinatario, requiere traducción de las observaciones o de los documentos anexos, ese texto se traduce de forma jurada.
Tanto la conveniencia del certificado como la autoridad que debe expedirlo (en España, normalmente un notario; en Portugal, la autoridad designada conforme a su derecho interno) son decisiones técnicas: pregunta al profesional que lleve la sucesión.
Impuesto de Sucesiones: plazo de seis meses y comunidad autónoma
En España, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones se presenta en general en un plazo de seis meses desde el fallecimiento. Ese plazo puede prorrogarse otros seis meses si se solicita dentro del plazo inicial; en todo caso, revisa en la sede de la Agencia Tributaria o de tu comunidad cómo y hasta cuándo se pide, porque cada administración tiene su procedimiento.
La cuota varía mucho según la comunidad autónoma: el impuesto está cedido y cada comunidad regula bonificaciones, reducciones y tarifas. Para un causante residente en España, la comunidad competente se determina por los días de permanencia en los cinco años anteriores al fallecimiento. Si el causante no residía en España, pero dejó bienes aquí, existen reglas específicas y modelos diferentes (el modelo 650 para el Estado, o el de la comunidad correspondiente).
Bienes en España de un causante portugués: pasos habituales
Con un causante portugués y un inmueble en España, el recorrido suele ser este, siempre bajo la dirección del notario o abogado:
- Obtener certidão de óbito y comprobar si existe testamento (en España y en Portugal).
- Reunir documentos de parentesco y, si procede, habilitação de herdeiros.
- Traducir de forma jurada lo que el notario o los organismos españoles exijan y, si hace falta, tramitar la apostilla antes de traducir.
- Otorgar la escritura de aceptación y adjudicación ante notario español.
- Presentar la autoliquidación del Impuesto de Sucesiones en plazo, y el resto de gestiones fiscales ligadas a la transmisión.
- Inscribir los bienes en el Registro de la Propiedad.
Este orden puede variar, y la plusvalía municipal, las cuentas bancarias o los vehículos añaden trámites propios.
Cómo te ayudamos
Traducimos al español o al portugués certidões de óbito, testamentos, habilitações de herdeiros, escrituras de partilha y documentos de parentesco, con firma electrónica cualificada y copia en papel por mensajería si la necesitas. No damos asesoramiento jurídico sobre la herencia: trabajamos con tu notario o abogado y nos adaptamos a lo que te pidan. Los precios de referencia están en tarifas y puedes pedir presupuesto cerrado enviando los documentos.
Fuentes y normativa
Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Los requisitos pueden cambiar: confirma siempre con el organismo receptor o con un profesional.
